Esta es mi primera entrada en el blog y quizá sea de las que expliquen, no cosas más interesantes para quién las lea porque eso lo dejo al juicio de los demás, pero sí al menos más reveladoras para mí. Primero por todo lo que he vivido internamente en estos días y segundo por lo que uno descubre cuando escribe sobre ello.
No sé si os ha pasado alguna vez pero yo mientras escribo, sin pensar demasiado en qué pensará quien lo leerá, redescubro nuevos contenidos del contenido principal que había en mi cabeza.
Me gustaría empezar primero con un fragmento de un libro llamado Mujeres que corren con Lobos de Clarissa Pinkola.
Es un libro que nos descubrió una personita muy especial para mí y a la que le dedico esta primera entrada. Primero por estar ahí a pesar de la distancia kilométrica y segundo por enseñarme a Vivir con mayúsculas por tan poquito a cambio.
"La diferencia entre vivir desde el alma y vivir sólo desde el ego radica en 3 cosas: la habilidad para percibir y aprender nuevas maneras, la tenacidad de atravesar senderos turbulentos y la paciencia de aprender el amor profundo con el tiempo.
Sería un error pensar que se necesita ser un héroe endurecido para lograrlo. No es asi. Se necesita un corazón que esté dispuesto a morir y nacer y morir y nacer y otra vez. (...)
Ser fuerte no significa hacer brotar músculos y flexión. Significa encontrarse con lo luminoso de uno sin huir, viviendo activamente con la naturaleza salvaje de manera propia. Significa ser capaz de aprender, ser capaz de sostener lo que sabemos. Significa sostenerse y vivir. (...)
En nuestra vida, aúncuando un episodio resulte en una caída fuerte o una quemadura seria, siempre hay otro episodio esperándonos, y luego otro. Siempre hay más oportunidades de hacero bien, de labrar nuestra vida del modo en que merecemos tenerla. No pierdas tu tiempo odiando un fracaso. El fracaso es mejor maestro que el éxito. Escucha, aprende, sigue adelante.(...)
Si vivimos como respiramos, tomando y soltando, no podremos equivocarnos. (...) Para amar el lacer se requiere muy poco. Para amar verdaderamente, se requiere de un héroe que pueda manejar su propio miedo(...)"
Son algunos de los fragmentos con los que me he sentido identificada. La eterna necesidad de ser fuerte me llevo quizá a esconder emociones que afortunadamentehan salido a la luz...quizá hayan salido de forma descontrolada pero afortunadamente están y me hacen estar viva. Quizá haya aprendido más en estos días de caos emocional que en 2 años...y a pesar del sufrimiento lo agradezco. He aprendido a tener miedo y que tengo miedo y que ese miedo debo aceptarlo como parte de mí porque es la única forma para que no se engrandezca y no me impida vivir ciertas cosas. Porque el miedo te ciega. Te hace pensar tan solo en la peor de las opciones, dejando a un lado todas las opciones positivas y buenas que pueden suceder, y sobre todo las que ya están sucediendo.
Tener a personas que te quieren y te respetan, independientemente de su lejanía. Conocer a personas y conectar con ellas, con lo dificil que resulta eso...y aprender a querer y dejarse querer, quizá de lo más complicado que hay.
Aunque removida, y quizá con miedo aun del resultado de todos estos retos y oportunidades que se me presentan, me siento afortunada de que las lágrimas me hayan llevado a construir...o mejor dicho, de tomar la decisión de responsabilizarme de mi propia felicidad y decidir construir y no destruir.
Susanna
lunes, 22 de febrero de 2010
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